¿Qué hay en el sistema de granjas de Boston?

Repoblar el sistema de granjas de Boston es una de la principales tareas que va a tener que acometer Chaim Bloom.

Repoblar el sistema de granjas de Boston es una de la principales tareas que va a tener que acometer Chaim Bloom.

En 2014, y según Baseball Prospectus, el sistema de granjas de Boston era el cuarto mejor de las Grandes Ligas. Minor League Ball lo colocaba en segunda posición mientras que Bleacher Report se atrevía a darle el primer puesto. Ben Cherington, sucesor de Theo Epstein como gerente general de la organización, fue el artífice de juntar a un grupo de novatos que han acabado llegando a la Gran Carpa. Xander Bogaerts, Jackie Bradley Jr., Mookie Betts, Matt Barnes, Brandon Workman, Michael Chavis, Rafael Devers, Eduardo Rodriguez, Manuel Margot, Mauricio Dubon, Michael Kopech o Travis Shaw formaban parte de aquel farm system.

Cinco años después la mayoría de webs y publicaciones especializadas colocaban al sistema de granjas de Boston en la parte más baja de las listas. Esto no es bueno, pero decir que es malo es tremendamente reduccionista. Cherington juntó a un grupo de peloteros extraordinarios que en 2018 formaron el núcleo de un equipo campeón. Su sucesor, y el otro gran responsable de aquel equipo ganador, fue Dave Dombrowski, un tipo que traspasó a muchos de aquellos novatos por jugadores establecidos que fueron vitales en las Series Mundiales del 2018.

Para muchos Dombrowski destrozó el sistema de granjas de los Medias Rojas. A cambio llevó un anillo a Boston y puso en Fenway una novena que para muchos es la mejor en la historia de la franquicia. Los sistemas de granjas están para usarlos. Para moverlos cuando es necesario. Muchos fanáticos ven a sus novatos como muñecas de porcelana que están en una vitrina y que no pueden ser tocadas, solo contempladas. Sin embargo, conviene recordar que para una organización estar siempre en lo más alto de las listas novatos es síntoma de dos cosas: fracaso en el desarrollo y/o una mala utilización de los recursos disponible.

Dombrowski llegó a Boston con una misión muy clara y cortoplacista. Eran las exigencias que le pusieron los propietarios. Necesitó dos años para cumplirla. Al tercero salió del equipo y lo único que se puede decir de su gestión es que fue brillante. La mínima pega que se le podría poner es la renovación de Nathan Eovaldi. El resto, insisto, fue exactamente lo que se esperaba de él y lo que se le pidió.

El invierno pasado fue sustituido por Chaim Bloom, un gerente de un perfil totalmente antagónico. De Bloom se espera que construya un proyecto sostenible en lo económico y competitivo en el medio/largo plazo. Nada de all-ins. Y eso pasa irremediablemente por reconstruir un sistema de granjas que sin ser el horroroso vacío que muchos predican dista bastante de ser ilusionante.

Dejó a continuación un breve análisis de los que para mi son los cinco novatos más interesantes de la organización. Esperemos que Bloom haga su magia pronto y nos traiga algo de esperanza…

5. Bryan Mata. RHP.

Es probable que Bryan Mata tenga una recta lo suficientemente buena como para meterle en una rotación de las Grandes Ligas. De hecho, no tiene una, si no dos. Mata es en estos momentos un lanzador que confía en su recta de cuatro costuras (94-96 mph) y en su sinker (91-93 mph). Esos lanzamientos le han servido al venezolano para avanzar por las Menores haciendo poco ruido pero con cierto aplomo.

Sus números nunca han sido espectaculares (ERA de 3.40, SO/9 de 8.8, WHIP de 1.346…), pero conviene matizar que solo tiene 21 años y que siempre ha sido muy joven en comparación con el resto de peloteros que había en sus niveles. Su mejor versión llegó el año pasado, cuando en 10 aperturas en A+ acumuló un ERA de 1.75 con un WHIP de 1.091 y un SO/9 de 9.1.

Otra de las virtudes del derecho, y una muy a tener en cuenta en estos tiempos de cuadrangulares por doquier, es su capacidad para dejar la bola en el suelo. Durante su carrera en las Menores ha sido eso que se llama un grounball pitcher (GB>55%). Apenas ha concedido home runs.

Esta última habilidad ha sido imprescindible para suavizar significativamente los problemas derivados de su control. Mata debe mejorar mucho en ese aspecto. Es un lanzador muy descontrolado (BB/9 de 4.1 en las Menores). De hecho, podría decirse que a día de hoy es la primera cosa que te viene a la cabeza cuando se piensa en él.

El otro aspecto que condicionará definitivamente la carrera de Mata es su stuff secundario. Su curva y su cambio no dicen demasiado a día de hoy, aunque aún es joven y tiene mucho margen de mejora. Un especie de cutter/slider (86/90 mph) que empezó a lanzar el año pasado parece que tiene más posibilidades de convertirse en un pitch diferencial.

Previsión optimista. Un tercer/cuarto abridor con cierta inconsistencia. Un relevista de élite.

Previsión realista. Un relevista solvente con un combo recta/slider dominante.

4. Jay Groome. LHP.

Número 12 del Draft de 2016 y un habitual en los Top 100 de novatos en 2017 y 2018. Jay Groome es zurdo, mide dos metros, tiene cuerpo de lanzador y estaba llamado a ser el ace de una rotación. El problema es el siguiente: 6.2, 55.1, 0 y 4. Esas son el número de entradas lanzadas por Groome en 2016, 2017, 2018 y 2019 respectivamente. Si añadamos a la lista las que va a lanzar este año nos encontramos con un pelotero que en cinco años como profesional no ha llegado a los 70 episodios y ya tiene una Tommy John. Por no hablar de un carácter un tanto difícil y un entorno familiar que no ayuda.

Si Groome está en esta lista es porque solo tiene 21 años y el talento sigue allí. A pesar de que las lesiones han frenado su desarrollo de una manera evidente posee una muy buena curva (81-83 mph) que combinada con su recta (93-95 mph) le han permitido ponchar bateadores con cierta facilidad (SO/9 de 12 en las Menores). Su cambio (83-85 mph) aún está un poco verde y necesitaría incluir otro lanzamiento en el mix (además de rezar para que les respeten las lesiones) si quiere un hueco en una rotación de las Grandes Ligas.

En estos momentos se dice de él que es una autentica moneda al aire. En la web Sox Prospects dicen que aún tiene opciones de convertirse en el mejor novato de la organización si hace un par de ajustes y las lesiones le respetan. Confían, incluso, en su capacidad para llegar a ser abridor en la parte alta de una rotación.

Previsión optimista. Un tercer abridor, con poca carga de trabajo en el esquema de Matt Moore. 150 IP, 160 K.

Previsión realista. Jugador castigado por las lesiones que tiene que reconvertirse, o como Matt Moore acaba en Japón.

3. Bobby Dalbec. 1B/3B.

Hubo una época, no muy lejana, en la que Kris Bryant era uno de los mejores jugadores de la liga. En aquellos años a Bobby Dalbec le comparaban con Bryant. No hace mucho de aquello, pero Bryant ya no es una estrella (al menos por números) y a Dalbec le comparan con Mark Reynolds. ¡El tiempo nos coloca a cada uno en nuestro lugar!

Había muchas esperanzas puestas en Dalbec, pero lo cierto es que su progresión no ha sido todo lo brillante que se esperaba. El contacto ha sido su principal problema. Parece imposible que sea capaz de batear con promedio en las Mayores, por no hablar de dificultades evidentes con los lanzamientos quebrados. No obstante, el poder sigue allí y son muchos los que ven un bate capaz de pasar de los 30 homers si tiene los at bats necesarios. La falta de contacto, a cambio, lo sacaría irremediablemente del tercer/cuarto spot del lineup y le relegaría a la sexta o séptima posición.

Esa capacidad para pegar con poder, una habilidad de embasado correcta que suple su pobre promedio, un muy buen make up (hablan de él como de un líder natural) y una defensa versátil podrían convertirle en un pelotero muy atractivo para cualquier organización de las Grandes Ligas.

El aspecto defensivo resulta vital para ver hasta donde llega su carrera. A Dalbec le sobra rango y brazo para jugar en primera. Puede ser un gran defensor en la inicial, pero sería desperdiciar un brazo del que hablan maravillas. La esquina caliente o los jardines parecen posiciones más apropiadas. Su versatilidad puede ser la clave.

Previsión optimista. Mike Moustakas, pero con peor disciplina en el plate. Poder más versatilidad defensiva.

Previsión realista. Jugador de complemento que algún ajuste a lo largo de su carrera le puede ayudar a hacerse un hueco en la liga.

2. Triston Casas. 1B.

Es probable que Triston Casas no sea el número uno de esta lista por el tiempo que aún nos queda para ver su debut. En el mejor de los casos tendrá su cup of coffee en 2022, pero el 2023 parece una fecha más realista. Casas era uno de los mejores bateadores puros que se presentaban al Draft del 2018. Boston consiguió hacerse con él al final de la primera ronda por las dudas sobre su posición en defensa. Son muy pocos los scouts que le ven con opciones fuera de la primera almohadilla. Y tradicionalmente a los equipos nos les gusta demasiado lo de draftear a un chico de 18 años cuyo atleticismo ya le condiciona a ser inicialista.

Pero parece que el bate, el guante (aunque sea en primera) y el make up («tiene mejor make up que una tienda de maquillaje» decían en el BP Annual) merecen la pena. Que con solo 19 años se diga que en el peor de los casos vas a ser un pelotero similar a Eric Hosmer es un auténtico piropo.

El techo es muy más alto. Estamos hablando de un bateador zurdo con excepcional velocidad de bate y un ojo excelente para su edad. A pesar de ciertos problemas iniciales para hacer contacto la tool existe. El poder parece legítimo y pensar en un bateador disciplinado capaz de pegar para promedio y poder no es descabellado.

Previsión optimista. En la senda de Anthony Rizzo o Matt Olson. Excelso primera base. Embasado y poder.

Previsión realista. Un jugador en el que Boston confía mucho. Un gran make up y el suelo es alto. .395 de OBP y 30 HR son unas expectativas realistas.

1. Jeter Downs. SS/2B.

Que un pelotero que en los Dodgers era considerado el sexto o séptimo mejor novato de la organización llegue a Boston y se convierta automáticamente en la pieza más excitante del sistema de granjas dice mucho de la distancia que separa a las dos organizaciones.

Jeter Downs salió de los Reds por la puerta de atrás y los Dodgers (¿cómo no?) fueron capaces de llevar su juego hacía lugares inesperados. Ajustaron su swing (más bolas en el aire y más batazos a su lado natural) y desbloquearon un poder que los scouts no habían previsto. El año pasado Downs se fue hasta los 24 cuadrangulares. En cualquier caso parece una casualidad y la sensación es que estamos más ante un pegador de dobles que de home runs.

 

El ser un bateador demasiado agresivo y los problemas a la hora de reconocer determinados lanzamientos pueden retrasar su debut en las Grandes Ligas. No obstante, el contacto parece su mejor arma. Consigue batazos duros que es capaz de dirigir a todas las partes del campo. Si ganase cierta disciplina podría ser un leadoff hitter interesante.

Defensivamente parece más preparado para la segunda base que para el campocorto. El guante y los pies son lo suficientemente buenos como para jugar en cualquiera de las dos posiciones, pero le falta brazo para jugar como torpedero de manera prolongada. Los Medias Rojas llevan ya varios años con problemas en la segunda base y Michael Chavis no parece una solución a largo plazo. Downs lo tiene todo de cara.

Previsión optimista. Trevor Story pero menos refinado en ataque y en defensa. 30 HR, con capacidad de hacer daño en las bases y versatilidad defensiva. Un exceso de ponches pero candidato al All Star.

Previsión realista. Starling Castro con más poder y más consistente en defensa. Un free swinger con capacidad de hacer daño.

 

Te podría interesar saber más sobre La granja de los Yankees.

Newsletter DosUnoSiete

Conviértete en Insider y recibe los mejores contenidos gratis en tu email