Previa NLCS. Braves-Dodgers

Después de un par de años siendo mera comparsa los Braves se plantan en las Series de Campeonato. Sus rivales son los Dodgers, máximos aspirantes al título.

Previa NLCS. Braves-Dodgers

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Los Dodgers han jugado cinco partidos en lo que llevamos de playoffs. Y han ganado los cinco. Los Braves han jugado cinco partidos en lo que llevamos de playoffs. Y han ganado los cinco. Braves y Dodgers empezaban la temporada como los equipos más fuerte de la Liga Nacional. Han cumplido con las expectativas y ahora solo queda ver quien es el campeón.

Ambos llegan a estas Series de Campeonato después de haber avasallado a sus rivales y habiendo demostrado que son equipos muy completos. Han ganado juegos gracias a la defensa, gracias al ataque y gracias al pitcheo. Los Dodgers parecen un conjunto más equilibrado, capaz de generar ventajas en todas las facetas del juego. Los Braves, por contra, cojean algo en la rotación, pero tienen una parte alta del lineup que asusta mucho y que aún no ha entrado en combustión.

¿Algún bateador de Reds o Marlins estaría en los roster de los Dodgers?

Una de las cosas de las que más se ha hablado en estas dos semanas de playoffs es de la rotación de Atlanta. Y seguramente de una manera merecida. Ya hemos dicho que únicamente han encajado cinco carreras en cinco juegos. Todas llegaron en el mismo choque mientras que los otros cuatro fueron blanqueadas.

Esto es tremendamente meritorio, sobretodo si tenemos en cuenta el estado en que el equipo se plantaba en octubre. Pocas unidades han sido tan castigadas por las lesiones como la rotación de los Braves. Se podría decir que los cinco brazos que se perfilaban como titulares en el mes de febrero han ido cayendo por diversos motivos. Brian Snitker ha sido capaz de revertir la situación y en esta postemporada hemos visto como tres jóvenes, Fried, Anderson y Wright, se desempeñaban con la solvencia de un veterano.

Sin embargo, es imprescindible poner en contexto el relativo éxito de la rotación de Atlanta. Han logrado lo que han logrado contra dos ofensivas muy limitadas. La de los Reds roza la inoperancia, mientras que en la de los Marlins hay más voluntad que verdadero peligro. Para entender la diferencia entre los dos equipos a los que los Braves se han enfrentado y lo que se les viene encima basta una pregunta: ¿algún bateador de Reds o Marlins estaría en los roster de los Dodgers?

Se podría discutir sobre a tres o cuatro nombres: Votto, Suárez, Dickerson, Anderson… Pero la respuesta fácil, según lo visto en 2020, es ninguno. La rotación de los Braves ha demostrado «poco» y se les viene encima una papeleta muy complicada. Se han desenvuelto bien en series cortas (dos y tres juegos), pero ahora se enfrentan una eliminatoria que como mínimo tendrá cuatro partidos. Y a priori, no tienen ni siquiera plan sobre quién abrirá el cuarto.

Los Braves son el único equipo de los que queda en los playoffs que ha utilizado el pitcheo de una manera convencional. Todos sus choques han sido abiertos por un tipo que se ha desempeñado como un abridor al uso y a continuación un bullpen con los roles muy definidos se ha encargado de continuar la tarea. Eso va a tener que cambiar. Primero por la falta de un cuarto abridor (a menos de que se atrevan a ir con tres días de descanso, algo que Snitker ya dejó caer en la serie ante Marlins), segundo por las circunstancias. El propio juego va a obligar a Snikter a mover antes a su bullpen, y esta por ver si es capaz de hacerlo.

La ventaja que tiene Atlanta en este aspecto es la de un cuerpo de relevistas profundo y de calidad que ha trasmitido todavía más solvencia y seguridad que sus abridores. Cuenta con zurdos como Will Smith, AJ Minter o Tyler Matzek,  diestros como Darren O´Day, Chris Martin, Shane Greene y con un cerrador muy establecido como Mark Melancon. Quizás la única carencia del bullpen, si nos ponemos exigentes, es la de un brazo de verdaderas garantías. Ese fireman que te puede salir con dos corredores en base y cero outs y salvar los muebles. Pero tampoco hay tantos de esos…

Los Dodgers, por su parte, han combinado la ortodoxia de los Braves con la creatividad que está siendo la norma en estos playoffs. Lo único que sabemos a ciencia cierta es que Buhler abrirá el primer partido y Kershaw el segundo. De aquí en adelante todo son especulaciones. Tienen hasta tres tipos que pueden funcionar como abridores, May, Gonsolin y Urias, pero de momento no los usado en ese rol. May ha hecho de opener y relevista, Urias de relevo muuuy largo (tres y cinco entradas en los dos partidos en los que ha aparecido) y Gonsolin, sorprendentemente, aún no ha lanzado.

El principal problema de Los Ángeles, más allá de la ampolla que puede limitar a Buheler, está en el bullpen. El cuerpo de relevistas tiene los nombres y ha jugado bien durante la temporada regular, pero hay dudas respecto a Kenley Jansen. El cerrador lleva varias temporadas perdiendo velocidad y en estos playoffs no ha trasmitido seguridad. Además Dave Roberts ha sido reticente a usar a otro brazo en esa posición. Los Dodgers deben gestionar estas dudas con pies de plomo. Los bullpens, hasta los mejores, se deshacen como un azucarillo si el cerrador empieza a despertar dudas.

Profundidad vs explosividad

Los Dodgers llevan años trabajando en la construcción de un roster profundo y versátil. Esa es su seña de identidad. A día de hoy cuentan con las piezas suficientes para alinear a una novena profunda y que asuste del primer al noveno bate. Ya eran así en los últimos años, pero ahora, además, cuentan con un super estrella como Betts.

La sensación es que casi cualquiera de los bates de los Dodgers te puede ganar la eliminatoria. No sería una sorpresa que un «segundón» como Max Muncy, Chris Taylor o AJ Pollock acabara siendo el MVP de la serie. Tampoco lo seria, por supuesto, si el héroe es el propio Betts, Seager o Bellinger.

La ofensiva de los Braves, por contra, reposa sobre cuatro nombres. El equipo de Georgia llegará hasta donde Acuña, Freeman, Ozuna y d’Arnaud le lleven. Si esos cuatro están enchufados y el resto del lineup se comporta con profesionalidad los Braves son un huracán de anotación que pueden acabar con cualquier lanzador.

La clave de la serie puede estar, y esto es de lógica, en la disciplina de los bates de los Braves. Ya comentamos en la previa anterior que Atlanta es una de las mejores ofensivas de las Mayores contra las bolas rápidas. El pitcheo de los Reds les hizo mucho daño abusando de lanzamientos quebrados y off speed. Sin embargo, los lanzadores de los Marlins, mucho menos refinados, no fueron capaces de reproducir la fórmula y fueron muy castigados. Si los bates de los Braves son capaces de no atacar las curvas y sliders que Kershaw y compañía lancen fuera de la zona de strike y les obligan a establecerse con su recta dentro tendrán mucho ganado.

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