Previa de las Series Mundiales: la Friedman Bowl

La previa de las Series Mundiales entre los Tampa Bay Rays y los Ángeles Dodgers en español. La ya bautizada como Friedman Bowl con el inconfundible sello de Dos Uno Siete.

previas series mundiales

Gane quien gane y pase lo que pase en estas Series Mundiales, el ganador es el béisbol y Andrew Friedman.

Andrew Friedman, sin ninguna experiencia anterior en el béisbol, ha sido capaz de dirigir «dos empresas» con maestría, con modernidad, promoviendo el cambio de paradigma y sin sobrepagar a los jugadores. Explotándolos, si lo que queremos ver así.

Pero señores, no es su culpa. Él dirige su negocio a la perfección. Si hay atisbo de culpabilidad o de incompetencia es en el contexto que se ha generado y en los que lo han permitido. Cómo el juego son mucho más que 27 outs, tenemos tiempo en la temporada muerta, que diría mi querido Pepe Latorre, para hablar de no-ética para Nicómaco  y de las múltiples cuestiones que tienen que cambiar en el béisbol, un negocio orientado a la reducción del gasto. Vamos, como todos los que no crecen, se estancan y mueren lentamente.

El modelo Friedman se ha validado a cada paso de este camino. Ha sido capaz de refinar “el Moneyball” hasta un punto que al mismísimo Billy Beane se le ha quedado el libro viejo. Pero en el salto al mercado grande es donde realmente me ha dejado mal. Siempre le he criticado por quedarse en el notable. Por dirigir mirando la cuenta de resultados, pero no era verdad.

Estaba agazapado, con las cuentas en orden, esperando su oportunidad para hacer un movimiento que puede marcar época:

“Arrancar a Mookie Betts, arrebatárselo a Boston, será recordado en el futuro como un movimiento trascendental en el béisbol de nuestra era”

Friedman ha ganado independientemente del resultado. La analítica, lo procesos, están aquí para quedarse. Pero eso es arañar la superficie. La innovación en el desarrollo de jugadores, la implantación de una tecnología con la que otros deportes ni sueñan, entender que el tanking no genera una cultura de organización y que no es necesario perder para tener un buen farm system. No, no lo es.

Ha ganado porque ha hecho en cada aspecto del juego todo lo posible para que su equipo gane. Y esa herencia de excelencia permanece intacta en Tampa. Con matices de mercado pequeño y con disquisiciones éticas, pero se está jugando pelota gourmet en estos playoffs y los beneficiados somos todos.

En una liga de copia y pega, todo el mundo va intentar copiar este modelo. Creo que el béisbol tiene que reflexionar y estamos ante una gran oportunidad sobre como vende su producto. El talento joven, los Tatis, Soto, Acuña, Glasnow han enseñado el camino. Pero que un modelo que genera grandes problemas estructurales se imponga con tanta claridad hace necesaria una reflexión muy profunda en el durísimo contexto actual y con la negociación del futuro convenio a la vista.


Artículo de Marc Topkin: Andrew Friedman se enfrenta al mosntruo que él mismo creó.


Recomendaciones para seguir la Friedman Bowl

La mejor retransmisión de béisbol en español:

Movistar Plus Deporte retransmitirá las World Series en directo. Narración de Moisés Molina y Fernando Díaz en los comentarios. Podéis interactuar con Fernando vía twitter.

Información de los Tampa Bay Rays

Información sobre los Ángeles Dodgers

Para nerds que buscan información de calidad y amantes del pitcheo

Dudas en la rotación de los Dodgers

Todas las narrativas en los Dodgers empiezan en la figura de Clayton Kershaw. A eso también ha ayudado Mookie Betts, a disipar el insoportable peso sobre el ya maltrecho cuerpo del southpaw texano.

Clayton Kershaw va a lanzar hoy, pero no debemos esperar de él más que una versión fajada y resultona, apoyado en su defensa o en unos inoperantes bates de los Rays.

Tampoco creo que nadie espere que ante el paciente turno de bateo de los Dodgers, Glasnow tenga un día largo en la oficina. Pero el resultado del primer partido puede marcar las decisiones posteriores de la serie.

Los Dodgers tienen muchos recursos y pocas certezas. Lo normal sería que Walker Buehler no apareciera hasta el tercer partido, con un día de descanso entre medías y quedando alineado para un hipotético séptimo en el que se vería las caras con Charlie Morton. Suena muy épico todo; este año los guiones se están cumpliendo.

Pero vivimos al día. Para mí Buehler es el pitcher joven con más talento de la MLB. Limitado por las ampollas, está teniendo problemas de control. Pero no de command, porque sabe competir cuando la cosa se pone fea con bombazos de 101 millas por la zona.

Los Dodgers ganan “el trozo de metal” si Kershaw y Buehler son capaces de extenderse en los partidos y de competir con los pitchers de alto octanaje de los Rays. Si no, se meten en una batalla de trincheras en las que el equipo más preparado son los Rays.

Urias ofrece más garantías, tiene stuff, pero también inconsistencia y fragilidad. Gonsolin y May, que en la temporada regular han estado fenomenal, no han lucido especialmente bien en la postemporada. Pero hablamos de partidos de bullpen y con días de descanso, y ponemos matiz, la ofensiva de los Braves es sobre el papel, muy superior a la de los Rays.

Los medio-ases de los Rays

Kevin Cash juega con las cartas marcadas. No podemos evaluar a los pitchers de los Rays con normalidad porque son matemáticos y poco ortodoxos en cada decisión que toman. Sin presión, con los números en la mano, empieza Glasnow, que llegará hasta donde los Rays avisten la catástrofe y piensen que un relevista, no sabemos cual, es el indicado para asumir la responsabilidad en no sabemos que entrada y que momento. Y con esto los Rays consiguen la ventaja de meterse en la cabeza de los demás equipos.

Cuidado, que los Dodgers son el mejor equipo del béisbol y un error, una mala decisión te puede dejar automáticamente fuera de partido y eso puede pesar, mejor dicho, alterar la toma de decisiones del mejor trilero de la MLB, Kevin Cash.

Glasnow es un abridor con un stuff de relevista. Ahora,  posiblemente tiene un uno-dos, recta cortada a 100 mph y curva que lanza con tunelización perfecta, que le puede ocasionar problemas a un lineup de los Dodgers que anticipo paciente, en una batalla de desgaste, de sacar lo antes posible a Glasnow de partidos y dejar heridas para posteriores duelos.

GLASNOW STATCAST

Fuente: Statcast

Blake Snell no está lanzando a su nivel esta postemporada. Su bola rápida no esta haciendo fallar a lo bateadores. Lanza más su juguete nuevo, el cambio, con poca fortuna. Es un pitcher que necesita WHIFF’s para alcanzar su nivel, y no los está encontrando. Eso contra un turno paciente y con poder no parece una buena receta. Esta caminando sobre el alambre y Cash no le va a dejar que enfrente la ofensiva de los Dodgers por tercera vez, porque las probabilidades de tragedia son altas.

Morton va a jugar el tercer y el hipotético séptimo partido y como diría Latorre en el Space Jam del béisbol, te lo pedirías en tu equipo. Tras una temporada difícil y plagada de lesiones, Morton ha acudido fiel a su cita y ha sido crucial para que los Rays hayan llegado a las series mundiales. No creo en las narrativas, pero sí creo en que Morton controla muy bien las emociones, asume su rol con normalidad y que cuando lanza 96 mph y hace bailar su curva, un 80, le puede hacer partido a cualquiera.

Para todo lo demás Ryan Yarbrough, que por diferente y encapsulado en un plan de partido con opener y todas las “trampas” que podamos imaginar, acostumbrado a lidiar con ofensivas potentes va a competir. Y cuando compites puedes ganar, generas desgaste y obligas a tomar decisiones.

En las tablas hemos incluido, como vemos, las unidades entre sí, con la rotación de los Dodgers condicionada por la espalda de Kershaw.

RAYS PITCHERS WS

Fuente: Fangraphs

DODGERS PITCHERS WS

Fuente: Fangraphs

 

La ofensiva de los Dodgers: un rodillo

No sé quién dijo que el fútbol era un deporte que jugaban 11 contra 11 y siempre ganaba un alemán o el Bayern Múnich o quién sabe. Ese equipo que te machaca y juega igual con 0-0 que con 2-8.

Pues eso es la ofensiva de los Dodgers, una máquina de OBP, un martillo pilón en el que cualquier jugador se embasa o batea un home run. Pueden ser agresivos en plan de partido, se adaptan. Atacaron a Fried porque sabían que era un pitcher que lanzaba muchos strikes, que les iba atacar con su curva, y le hicieron daño. Fueron pacientes con Anderson y se establecieron en turnos al bate por encima de los cuatro lanzamientos, buscaron el desgaste, la muerte por inanición.

La ofensiva de los Dodgers, obviando nombres está construida sobre un patrón muy similar a la de los Yankees. Argumentablemente ponen de leadoff hitter al mejor bateador del equipo, Betts y DJ LeMahieu. El segundo bate Seager y Judge, los pesos pesados. Mucho OBP y poder distribuido en ese turno. Hacen contacto, pocos strikeouts y muchos homeruns. Suena bien simplemente porque son muy buenos.

Pero hay un aspecto de la ofensiva de los Dodgers que puede complicar los planes de partido de Tampa y los movimientos por parte de Kevin Cash. Los Yankees no tienen los bates zurdos del talento de Corey Seager, Max Muncy o Cody Bellinger que tienen los Dodgers. Durante la temporada regular puede que no sea excesivamente importante, pero en el playoffs sólo enfrentas pitcheo de calidad extrema, trampa tras trampa y este aspecto puede ayudar mucho a la ofensiva de Dave Roberts.

Los Rays, una ofensiva oportunista

Los Rays han llegado hasta aquí a pesar de su ataque y porque repentinamente Randy Arozarena ha mutado en Barry Bonds.

Kevin Cash necesita a Brandon Lowe y Austin Meadows para ganar a los Dodgers. Van a ir siempre con el gancho y lo saben. Tampoco creo que les importe. Si la serie es la batalla de la resiliencia la van a ganar. Pero los Dodgers empatan en analítica y van a utilizar shifts muy extremos para limitar a los bateadores zurdos de los Rays y es un clave en la eliminatoria.

Las exit velocities de Lowe y Adames han sido buenas, eso es un hilo de esperanza, pero necesitan el palo puntual de Meadows, ese que cambió la narrativa del partido contra los Yankees, eso que te da el talento diferencial.

Inventando palabras, los Rays platoonizan a sus jugadores, los ponen en las circunstancias mejores para que den un paso adelante y hagan el trabajo. Hasta aquí les ha valido, pero…

Los Dodgers son un equipo muy redondo para que les ganes con un pero tan grande. La ofensiva de los Rays es la segunda que más se ha ponchado en esta mini-temporada. Tiene serios problemas para hacer contacto y viven demasiado de los home runs, o de Arozarena si queremos exagerar. Y esta receta te puede traer prolongados problemas para anotar que realmente no te puedes permitir, no puedes o necesitas un rendimiento absolutamente espectacular del pitcheo y la defensiva de los Rays que los convertiría en un equipo de leyenda, pese a su ataque. No suele pasar.

RAYS LINEUP WS

Fuente: Fangraphs

DODGERS LINEUP WS

Fuente: Fangraphs

El bullpen de las mil caras contra el sinker-bullpen

No sabes a lo que te enfrentas…

Y lo que es peor, tampoco sabes ni a quién ni cuándo…

El efecto Nick Anderson, «o cuando crees que le estás haciendo daño a mi abridor, le suministro una sustancia ergogénica llamada Nick Anderson que se mete en tu sistema nervioso y te obliga a abanicar”.

Kevin Cash es un trilero, que dirige con los pLI’s en la mano, con jugadores educados en que asumir roles intercambiables es mejor para el equipo y que toma sus decisiones sin ningún miedo, sin importarle tú opinión.


Para profundizar en el manejo del bullpen


El uso, cuando no abuso ,de esos brazos es la única duda. Al bueno de Nick Anderson le queda muy poca gasolina. Hay más descansos, pero cuando lanzas siempre y mucho en situaciones extremas es normal, pues eso que va muy justo. Como Diego Castillo, “el holder”, que eliminó a todos los corredores que heredó… pero hasta que el mejor escribano hecho un borrón y todo el mundo dudo.

En «el establo de Cash» hay muchos caballos, pero todos son muy diferentes y no es algo casual. Es por eso que es tan difícil descifrar ese bullpen. Porque Fairbanks te cose a bombazos desde el descontrol, Thompson mezcla sinkers con sliders y se podría decir que nadie sabe lo que lanza. Alvarado lanza inconsistente, pero aspirinas y así podemos seguir, porque cada pieza de ese engranaje le da sentido a un todo maravilloso.

Mike Petriello, el hombre Statcast, pone matiz y detalle a un bullpen para la historia.


El bullpen de los Dodgers no es para nada malo. Al revés, ha dado un gran paso adelante este año, pero tiene dos problemas. Uno, que enfrenta a un monstruo desatado y dos, que la incertidumbre en los roles no la genera el manager, la genera el contexto.

Parece que Kenley Jansen está recuperando algo de su velocidad perdida, pero los primeros que dudan son los Dodgers y no nos engañemos, si nuestra vida dependiera de Kenley Jansen, íbamos a estar… pero consuélate, siempre podría ser peor y que estuvieras en las manos de Joe Kelly.

Los Dodgers también han creído en la diferencia y tienen en su bullpen jugadores que han hecho del extinto sinker un arte. Graterol y Treinen te cosen a bombazos, pero de sinker, de los que realmente se entierran, de los que no buscan la diferencia luchando contra la gravedad. Pero este tipo de lanzador no genera K/9 en la élite y entonces estás en manos del BABIP. Y los caprichosos dioses del béisbol te pueden poner en situaciones difíciles, obligar a tu defensa a jugar muy por encima de los esperable y, en definitiva, a perder un partido sintiendo que la fortuna te ha dado la espalda.

Lo que sí que creo que tienen los Dodgers son muchos relevistas de nivel promedio para sostener partidos de bullpen y limitar a una ofensiva que no es de élite.

Relevante puede ser el rol de Dustin May, sujeto a cambio de rol entre opener y entradas importantes en medio del partido, pero repito discurso, hasta que el spin efficiency de su curva no mejore, es un pitcher que está muy condicionado por la defensa y por “los caprichosos dioses del BABIP”.

Kevin Cash > Dave Roberts y otras cosas relevantes

El principal factor por el que doy opciones a los Rays, vamos que pienso que van a ganar lo tenemos todos claro.

No me gusta decir que Kevin Cash es el mejor manager de la MLB, ni creo que esas cosas se piensen en el negocio. Lo que sí creo es que “trabajando los dos para Friedman”, se ajusta mucho más a la filosofía de la organización y es una ventaja brutal en situaciones de presión.

Cash no tiene que pensar en las situaciones difíciles, sólo tiene que ser coherente y seguir el plan que le ha traído hasta aquí, pero en Dave Roberts hay una serie de luchas internas que surgen de anteriores fracasos, de dirigir en un mercado con mucha más presión o de ciertas lealtades a los jugadores.

Pues a todo ello se suma que Dave Roberts dirige la nave de la organización más analítica del béisbol  y que hay una contradicción inherente, una duda que todos percibimos y que puede haber dejado atrás en una serie contra los Braves que le ha ayudado mucho a crecer como dirigente.

La defensa no gana campeonatos, los ganan los buenos equipos.

o…

Pero en el festival del highlight a la defensiva, del posicionamiento, del shift y de los cuatro outfielders, entre equipos buenos, es un factor y no pequeño; es un detalle, es el framming de los lanzamientos, que te den ese strike… que le comas la oreja al umpire.

Y es que: El baseball  vive y muere en el cuidado de cada detalle. Por eso estamos jugando “la Friedman Bowl”.

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