Peloteros con cosas que demostrar en LIDOM

Wander Franco, Gary Sánchez, Deivi García, Victor Robles... Un repaso a diez de los peloteros con cosas que demostrar en LIDOM.

Peloteros con cosas que demostrar en LIDOM

El domingo 15 de noviembre empieza LIDOM. Llega con un mes de retraso y con una temporada regular acortada. En vez de los 50 juegos que son habituales nos encontramos con un torneo en que cada equipo únicamente va a disputar 30 partidos antes del round-robin. La competición va a ser tan disputada y frenética que ya hay quien habla de una postemporada alargada en vez de una temporada regular acortada.

No obstante, LIDOM se presenta especialmente atractiva en este 20-21. La suspensión de las Ligas Menores y lo reducido de la temporada en las Grandes Ligas ha provocado que la cantidad y calidad de los peloteros importados sea especialmente notable. Son muchos los que no han disfrutado de tiempo de juego en los Estados Unidos y llegan a Dominicana con la intención de probar su talento. Nos encontramos con que hay muchos peloteros con cosas que demostrar en LIDOM. Estos son los diez que me parecen más interesantes:

Luis Gil. RHP. Tigres del Licey (New York Yankees). Un power pitcher de manual. Un lanzador que te ataca con pura candela. Su bola rápida está en las 98 millas y en ocasiones llega a los tres dígitos. El problema, como era de esperar, es el control. En cuatro temporadas en las Menores promedia 5,4 boletos cada nueve entradas.

Los expertos le ven como el cuarto o quinto mejor novato de los Yankees. Su futuro pasa precisamente por solucionar sus problemas de control y por desarrollar un stuff secundario que en estos momentos se limita a un cambio y un slider que aún necesitan mucho trabajo. Ayudará mucho a un cuerpo de abridores de Licey liderado por Ervin Santana, pero está por ver si su futuro está en la rotación o en el bullpen.

Deivi García. RHP. Tigres del Licey (New York Yankees). Otro lanzador de los Yankees para reforzar la rotación de Licey, pero Deivi es lo opuesto a Luis Gil. Deivi es pequeño, casi frágil, sobretodo en comparación con el físico imponente de Gil. Su recta no pasa de las 93 millas, y sin embargo hay algo magnético en él.

Es su talento. Deivi es talento en estado puro. Su curva es uno de esos lanzamientos que hace que se te corte la respiración. Un pitch que baja del cielo con el ángulo y la velocidad perfecta para humillar al bateador. Además es capaz de tunelizarla a la perfección con su bola rápida. Recientemente ha  desarrollado un cambio y sobretodo un slider que le convierten en un lanzador todavía más completo.

Va ser tremendamente divertido verle lanzar en LIDOM, pero es probable que sus actuaciones estén muy muy limitadas. Siempre se le ha visto como un lanzador muy frágil, por lo que los Yankees no van a permitir que le veamos tanto como nos gustaría.

Victor Robles. OF. Aguilas Cibaeñas (Washington Nationals). No es fácil vivir a la sombra de Juan Soto. Victor Robles lo sabe bien. Llegaron juntos a las Grandes Ligas, pero mientras que uno no ha parado de crecer hasta convertirse en el mejor bateador puro de las Mayores y lograr que su nombre y el de Ted Williams aparezcan en el misma frase, Robles se ha limitado a ser una suerte de especialista defensivo. Un pelotero que brilla más por su físico que por su talento.

Su juego, de momento, se caracteriza por sus piernas y su poca disciplina. Se ha convertido en un pegador de sencillos que depende demasiado del BABIP, que se embasa poco y que se poncha mucho. Puedes basar tu juego en estos aspectos cuando tienes 23 años y las lesiones aún no te han castigado, pero Robles debe empezar a evolucionar como bateador si quiere tener una carrera larga en Grandes Ligas.

Gary Sánchez. C. Toros del Este (New York Yankees). Nadie tiene más cosas que demostrar en está temporada invernal que Gary Sánchez. Un receptor con un físico privilegiado que está siendo absorbido por la presión constante que supone jugar en los Yankees. Para ser una estrella en el Bronx hace falta algo más que ser muy bueno, hay que ser de una pasta especial. Parece que Gary no lo es.

Irrumpió en las Mayores en 2016 y las expectativas fueron enormes. Tanto que no ha sido capaz de cumplirlas. Las primeras dudas las generó su swing, poderoso como pocos, pero con muchos huecos. Gary es una máquina de generar exit velocity, pero también de acumular ponches. Luego nos empezamos a fijar en su defensa, que no convencía nada. Hasta el punto de que Gerrit Cole acabó por exigir que le recibiera otro catcher.

La sensación es que Gary tiene pie y medio fuera de los Yankees. En el Bronx solo sueñan con que una buena actuación en la pelota invernal restablezca su valor. Hay motivos de sobra para pensar que eso puede pasar. Alejado de la presión de Nueva York y en un ambiente en el que se siente más a gusto el receptor puede volver a ser el que pensamos que sería. Se unirá al equipo en diciembre.

Miguel Andújar. 3B/OF/¿?. Toros del Este (New York Yankees). Tienen ante ustedes a un tipo que ha pasado de disputarle el premio de Novato del año a Shohei Ohtani a convertirse en un quebradero de cabeza para los Yankees. Estamos ante el claro ejemplo de como una mala defensa puede lastrar la carrera de un pelotero. Su guante no convencía en tercera, se le movió al jardín izquierdo y se convirtió en una película de terror.

Andújar llega a Toros con la misión de restablecer su condición de jugador de béisbol. Tanto él como los propios Yankees están rezando para que firme una buena actuación en LIDOM y pueda ser incluido en algún traspaso.

El poder tiene que seguir allí, escondido en algún lado. Recordemos que en su temporada de novato Andújar se fue hasta los 27 bambinazos y las 92 remolcadas. Si es capaz de volver a flexionar los brazos de esa manera, y con Gary en el mismo lineup, la ofensiva de los Toros puede ser temible.

Domingo Germán. RHP. Toros del Este (New York Yankees). El tercero de los peloteros de los Yankees que hay en Toros y el tercero que parece complicado que vuelva con los Bombarderos el año que viene. En el caso de Germán no se debe tanto a problemas deportivos como personales. Un incidente violento con su pareja ha provocado que no haya podido jugar en Grandes Ligas en 2020 y los Yankees ya han manifestado que no están del todo cómodos con su vuelta de cara al 2021.

En los Toros, no obstante, hay plena confianza en sus habilidades en la lomita y se le ha nombrado abridor del equipo en la jornada inaugural. Su arsenal, sin ser demoledor en términos de velocidad, es profundo y balanceado. No abusa de una recta que no asusta demasiado y mezcla muy bien su slider, su cambio y su curva, que es su lanzamiento estrella. Un abridor que cuando controla sus boletos se puede ir fácilmente por encima de los 10 K/9.

Esta por ver cómo vuelve después de un año entero sin jugar y cuánto le deja lanzar su equipo de Grandes Ligas, pero contar con un abridor de calidad probada en MLB supone una ventaja enorme para el equipo que dirige Lino Rivera.

Vidal Brujan. 2B.Toros del Este (Tampa Bay Rays). En 1554 at bats en las Menores Brujan solo acumula 197 ponches y 187 boletas. Este dato ilustra perfectamente el tipo de bateador que tenemos ante nosotros. Un tipo disciplinado, con mucha capacidad para hacer contacto y unas muy buenas piernas. Su futuro como leadoff hitter es más que prometedor.

A todo lo anterior hay que añadirle la habilidad de batear a dos manos y un poder incipiente que le puede dar otra dimensión como bateador. Y su guante. Es probable que el fildeo sea la mayor de las virtudes de Brujan. Le hemos visto defender en el campocorto y en segunda, donde le ven la mayoría de los expertos, pero no sería descartable que los Rays le intentarán convertir en un super utility. Una especia de nueva versión de Ben Zobrist.


Te puede interesar: Steve Cohen pone a los Mets ante su gran oportunidad


Wander Franco. SS. Leones del Escogico (Tampa Bay Rays).  Si se te considera el mejor novato del béisbol de forma unánime y eminencias como David Ortiz dejan caer que quizás eres el mejor pelotero dominicano del momento (no el mejor joven, simplemente el mejor) es que tienes algo especial.

Estamos antes un pelotero de primerísimo nivel. Un cinco herramientas en toda regla. Un tipo capaz de batear a dos manos con naturalidad, contacto, poder y disciplina. Una máquina que ha arrasado en todos los niveles y que se enfrenta a su primera gran prueba. La única (mini) duda que existe con Wander es su posición en defensa. Siempre ha sido torpedero (posición que los Rays tienen cubierta con Adames), y en esa posición es en la que le vamos ver con el Escogido, pero está por ver si su futuro en Grandes Liga acaba siendo la esquina caliente (lo más probable) o la segunda almohadilla (que parece reservada para Brujan).

La buena noticia es que le vamos a ver en LIDOM, la mala que su tiempo de juego va a estar limitado. Se habla de los Rays solo le van a dejar disputar 15 juegos. ¡¡Hay que verlos todos!!

Julio Rodríguez. OF. Leones del Escogido (Seattle Mariners). Metan en una coctelera la confianza en sí mismo de Bryce Harper, el flow de Tim Anderson, el carisma de Mookie Betts y la presencia en el cajón de Robinson Canó (pero desde el perfil derecho). Julio Rodriguez es un adolescente y ya es todo eso.

Tiene solo 19 años y la sensación es que ya está listo para jugar en las Mayores. Su bate es eléctrico. Estamos ante un bateador super agresivo con una capacidad innata para hacer contacto y al que los cuadrangulares le rebosan por los poros. Ya es capaz de registrar exit velocities que se van por encima de las 110 millas por hora. En la liga instruccional ha superado las 111 millas, una cifra a la que gente como Cody Bellinger o J.D. Martinez no han llegado en 2020.

Su defensa en los jardines es buena. Un fildeo correcto y un brazo que inspira respeto. De momento parece que tiene más futuro en el jardín derecho que en el central, donde su brazo puede marcar las diferencias.

Gregory Polanco. OF. Leones del Escogido (Pittsburgh Pirates). Hubo una época, no hace tanto tiempo, en la que Polanco parecía un pelotero capaz de acumular temporadas de 20 cuadrangulares y 20 bases robadas sin ningún problema. El problema es que las lesiones (COVID-19 incluido) han ido lastrándole en cada una de las últimas temporadas.

Hasta llegar a este 2020 en que ha firmado una de las peores actuaciones de su carrera. Polanco se ha ponchado muchísimo (37,4% de sus at bats) y ha tenido problemas graves para poner la bola en juego. Llega a LIDOM con el objetivo de encontrarse con su swing y volver a ser un pelotero a tener en cuenta. Aquel que fue capaz de entrar en el All Star Team del Clásico Mundial del 2017.

Newsletter DosUnoSiete

Conviértete en Insider y recibe los mejores contenidos gratis en tu email