NL Comodín 4: Brewers vs Dodgers

Empiezan los playoffs!! Aquí os dejamos una previa del Comodín de la Liga Nacional entre Brewers y Dodgers.

NL Comodín 4: Brewers vs Dodgers

Tanto el texto de los Brewers como el de los Dodgers que vas a leer a continuación han sido publicados en nuestra guía para los playoffs. Puedes descargarla AQUÍ.



MILWAUKEE BREWERS by Álex Carande

El último ticket para el tren de la postemporada 2020 fue para los Milwaukee Brewers. Y lo ha sido por incomparecencia de otros equipos, que como el ataque de los Brewers no sabemos donde se han metido. Aún sin ofensiva los del Estado de Wisconsin han llegado a octubre.

El premio es enfrentarse a un portaviones como los Dodgers, vamos que más bien es una faena, y de las gordas. Probablemente los Dodgers son el mejor equipo de la liga y uno de los que han vivido esta atípica temporada con menos sobresaltos.

Primer problema: la maltrecha espalda de Corbin Burnes. Un lanzador, que a base de sinkers y cutters se ha reinventado, haciéndose merecedor del “Giolito Award”. Un tipo que ha pasado de la absoluta miseria a estar en la conversación del Cy Young y con el que Milwaukee no va a poder contar.

Lo bueno para los Brewers es que tienen un as como Brandon Woodruff en la recamara. Uno de los mejores en este negocio y del que se habla menos de lo debido, pero que le puede hacer partido a cualquier lanzador en esta liga y que cada año juega mejor y lanza más duro. Lo dicho, que me alegro que juegue contra los Dodgers porque de esta manera mucha gente lo va a descubrir, y es como América, que ya llevaba mucho tiempo allí.

Si está sano este uno-dos que forman Burnes y Woodruff  y logran avanzar en la postemporada, que mucho tienen que mejorar para hacerlo, tienen profundidad en clase media de lanzadores. Pero estamos hablando, más bien, de monedas al aire. Anderson, Houser y Lindblom son aseados dentro del contexto favorable que Counsell ha sido capaz de proponer.

Pero si los Brewers pueden competir es porque probablemente tienen uno de los mejores bullpens de la liga. Por números los A’s y los Dodgers han sacado más jugo a sus relevistas, pero las individualidades del bullpen de los Cerveceros recuerdan al maravilloso bullpen de los Royals en 2014 y 2015. Esos relevistas que tantas alegrías le dieron a Kansas City y que reducían los partidos a seis entradas. Corey Knebel, un ex closer post TJS venido a menos, pero un lujo. Freddy Peralta, proyecto fallido de abridor y estrella en el bullpen, al igual que Brent Suter.

El closer ya sabemos quien es: Josh Hader. Uno de los mejores en los últimos años a pesar de sus altibajos y problemas de control. Pero vamos, es lo que tienen los relevistas, por eso son relevistas. Si deciden traspasarlo el precio será de escándalo.

Y sólo te puedes plantear traspasar a un monstruo como Josh Hader si en tu equipo tienes un relevista aún mejor. Devin Williams ha sido, junto con Liam Hendriks, el mejor relevista del 2020. Nadie, absolutamente nadie (bueno, solo dos bates y para dos sencillos), ha sido capaz de batear su cambio. Un lanzamiento que desaparece. Nada de lo que he dicho es una exageración. Williams ha sido intocable con un K/9 de 17 y subiendo la apuesta a Hader en su mismo esquema de relevista.

Las temporadas regulares se juegan para algo. De momentos solo hemos dicho cosas buenas de los Brewers, pero lo cierto es que han estado fatal y lo raro es que se hayan metido en playoffs con tantas dificultades y con récord negativo. ¡Quién te ha visto y quién te ve, MLB!

La ofensiva ha decidido boicotear al equipo. Hasta Christian Yelich, perenne candidato al MVP, ha parecido una sombra de sí mismo. Peligro, tiene calidad suficiente para recuperar el nivel y ser peligrosísimo en playoffs.

Dos de mis niños, Keston Hiura y Luis Urias, han fallado. No era parte del plan. La franquicia ha puesto muchas ilusiones en estos dos bateadores y no han estado al nivel. Pero hay calidad y tienen todo el tiempo del mundo para arreglarlo.

Otro aspecto que ilustra bien lo mal que han estado los jugadores de campo de Milwaukee es el hecho de que Avisail García ha sido el mejor, y lo ha sido, principalmente, por la defensa. Un chiste. No sabes si poner en duda todas las métricas defensivas o disfrutar de una liga en la que tan pronto estás en la puerta de salida, como te ganas un buen contrato de la forma más inesperada.

Los jornaleros no han estado bien. Una vez que Lorenzo Cain decidió no jugar todo quedó en manos de Sogard, Gyorko, Vogelbach y una extensa clase media, que más que media ha sido mediocre. Las piezas que han ido tocando no han acabado de sonar bien.

Resumiendo, si queremos vender una historia en la que los Brewers planten cara a los Dodgers y avancen en los playoffs, estamos vendiendo ciencia ficción. Lo que pasa es que es un género que en octubre tiene premiers frecuentes. 

La fórmula es sencilla, Woodruff más Burnes, si es que está disponible, y un bullpen intocable. Pero si Yelich no hace cosas de Yelich, nos falta el actor principal de la peli y el final feliz es misión imposible.

El cambio de Devin Williams es la octava maravilla del mundo. Intenta verlo, no vas a ser capaz.



LOS ANGELES DODGERS by Fernando Díaz

Corren excelentes tiempos para Los Ángeles Dodgers, presenciando una época inédita con ocho títulos divisionales cuyos respectivos banderines han sido colocados en las gradas de Chavez Ravine. Una época de dominio en el Oeste de la Liga Nacional que sólo ha sido superada por las respectivas rachas de Atlanta Braves y New York Yankees en una era reciente del pasatiempo nacional.

Sin embargo, nada de lo anterior sirve de consuelo para los aficionados angelinos puesto que el objetivo jamás es ganar la división, sino levantar el trofeo del Comisionado, circunstancia que no ocurre desde 1988 cuando Ronald Reagan hacía suyo el Despacho Oval en la Casa Blanca y eso es motivo de frustración constante para una gerencia que ha construido un conjunto excepcional, probablemente el mejor gestionado gracias a los casi infinitos recursos presupuestarios, pero que piensa que esta vez va a ser la vencida. Argumentos no les faltan… principalmente por la presencia de Mookie Betts.

La franquicia dirigida desde los despachos por Andrew Friedman y en el dugout por Dave Roberts, dispone del mayor y mejor fondo de armario de las Mayores. Algo que les permite tomar siempre la iniciativa en forma de platoons si las circunstancias lo requieren, es decir, con bateadores (y pitchers) que rinden a la perfección en enfrentamientos particulares contra los rivales del perfil contrario o incluso en condiciones adversas como el clásico zurdo contra zurdo o viceversa.

En este sentido, su mánager, cuyas decisiones estratégicas serán examinadas más que nunca con lupa pese a su innegable buen hacer durante la campaña regular, contará con un lineup que es el más contundente de la competición y con una capacidad para cambiar el sino de un partido sin parangón vía home run, con fortaleza de la primera a la última posición.

La presencia del citado Betts le va a dar un plus en facetas del juego tan cruciales como la defensa (algo en la que ya eran excelentes) o corriendo por las bases, pero su campaña de MVP es secundada por la regularidad de Corey Seager y un par de enormes jugadores como Max Muncy y Cody Bellinger, que no han logrado alcanzar la regularidad que se les presupone pero que pueden guardar su mejor versión para cuando llegue la postemporada.

Si a esto le sumas la constancia que siempre aporta Justin Turner, aunque problemas musculares le pueden relegar al bateador designado, o un Chris Taylor que produce allá donde le coloques, la labor de los pitchers rivales será todo un desafío contra un equipo que también ha conseguido una gran versión de AJ Pollock, lo que le da un plus más en el apartado atlético. Y no conviene olvidarse de Edwin Ríos o Gavin Lux, si es que finalmente entran en el roster.

Por su parte, el año del advenimiento de Walker Buehler tendrá que esperar un poco más por diversos problemas físicos, y aunque ocupará el rol de segundo starter en la rotación, será precisamente Clayton Kershaw el que vuelva a abrir las series para los Dodgers. Con una recta que ha recuperado algo de velocidad, el resto de envíos del texano han vuelto a ser efectivos y terminará muy bien representado en la votación por el Cy Young.

Más allá de la presencia de los dos fenómenos, Roberts tiene que tomar la decisión de quiénes, entre Tony Gonsolin, Dustin May y Julio Urías, serán los que los acompañen en la rotación. El perdedor reforzará un excelente y profundo bullpen, donde ya cuentan con experiencia previa.

El cuerpo de relevistas de los Dodgers se ha confirmado como el más efectivo de la Nacional en 2020 y es complicado encontrar grietas en su estructura. Con presencia formidable de zurdos y diestros para uso y disfrute de su mánager y con la tremenda injusticia de que alguien tendrá que quedarse fuera aunque Dylan Floro, Brusdar Graterol, Jake McGee, Adam Kolarek y Pedro Báez tienen sitio fijo.

Aunque Kenley Jansen y Blake Treinen se han mostrado algo vulnerables en el tramo final, la referencia de toda la mini-temporada nos debe hacer pensar que todo saldrá bien aunque el componente tan aleatorio de los playoffs volverá a ser un factor.

Por último, será interesantísimo comprobar cómo manejan la presión de ser el equipo a batir, unido al peligro inherente de esa ronda de Wild Card, pero no cabe duda alguna sobre que los Dodgers han sido los mejores durante el año. 

Ahora sólo les queda demostrarlo en playoffs.

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