Bienvenidos a Los Bleachers del Rickwood

El Rickwood Field es un parque de béisbol localizado en Birmingham, Alabama. Es el más antiguo de los Estados Unidos y nos ha servido como inspiración para recuperar el espíritu de Un Maizal en Iowa.

Los Bleachers del Rickwood

Un Maizal en Iowa fue un proyecto radio documental que salió de La Lata de Maíz y que sacamos adelante Dani Garcia, Luis Alberto Casado y yo mismo (Pepe Latorre). Su propósito era contar historias de béisbol pero sin olvidarse del contexto social, político y económico en que estas ocurrían. Recuperamos ahora el espíritu del Maizal. Una nueva etapa, un nuevo formato pero el mismo ánimo…

Bienvenidos a Los Bleachers del Rickwood.

ENTREGAS PUBLICADAS

1. Los Detroit Tigers de 1968. La última alegría de una ciudad moribunda 

Los Bleachers del Rickwood

En 1845 Henry David Thoreau decidió dejarlo todo e irse a vivir a una cabaña que él mismo había construido en las orillas del lago Walden. Su intención era alejarse de un mundo moderno que no terminaba de comprender y centrarse en la escritura. 

Thoreau pasó dos años en aquella cabaña. Cultivó sus propios alimentos, contempló la belleza simple y cruda de la naturaleza y escribió. Llevó una vida reflexiva e introspectiva que le ayudó a descubrirse a sí mismo.

Han pasado casi 200 años de aquello y la cabaña de Walden se ha convertido en un reclamo turístico. Son muchos los visitantes que acuden allí cada año y se quedan maravillados por el lugar. 

“Me encantaría pasar aquí una temporada y desconectar”, se dicen. Parecen no entender que el legado de Thoreau es mucho más que esa caseta junto al lago. El Walden de Thoreau no es una cabaña en el lago Walden, es un estado de ánimo. Una manera de entender la vida. Cualquiera, en cualquier lugar del mundo, puede “construir” Walden (sin cabaña, sin lago y sin necesidad de cultivar sus propios alimentos). 

Los Bleachers del Rickwood

Algo parecido le pasa a ese maizal en Iowa en el que todos estáis pensando, el de la película de Kevin Costner. Ese maizal se ha convertido, o mejor dicho siempre fue, un parque temático. No es un campo de sueños que nos recuerda todo lo que una vez fue bueno, sino una simple atracción turística en la que los visitantes se autorrealizan. Justo como lo es ahora la cabaña de Thoreau.

Nuestro Maizal no era así. Y Los Bleachers del Rickwood tampoco serán así. Un día serán un cañaveral en Cuba, otro una calle en la que unos críos juegan vitilla en Dominicana y otros un campo de softbol donde una niñas sueñan con poder jugar al béisbol.

Los Bleachers del Rickwood, al igual que Un Maizal en Iowa y la cabaña del lago Walden, son un estado de ánimo. Un espacio itinerante habitado por personas reales que viven, sueñan y lloran y no por fantasmas que salen de un campo de maíz para después desaparecer. 

Bienvenido. Aquí encontrarás historias del béisbol, el deporte y la vida… 

 

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