Jugando a ser el gerente general de los Medias Rojas

Un fan fiction en toda regla. Jugamos a meternos en la piel de Chaim Bloom y darle forma a la plantilla de los Medias Rojas de cara al 2020.

Jugando a ser el gerente general de los Medias Rojas

Es probable que no sea necesario volver a repetir que el 2020 está siendo un año raro. Sin embargo, si que parece necesario hacer hincapié en que para los Medias Rojas este 2020 ha sido una temporada tan atípica como difícil. Una campaña de ajuste marcada por la llegada de un nuevo gerente general que se acabó enrareciendo todavía más por el COVID-19 y las lesiones (de la noche a la mañana Boston se quedó sin sus tres principales abridores).

Los fanáticos sabíamos que la transición que los propietario decidieron acometer cuando despidieron a Dave Dombrowski y nombraron gerente general a Chaim Bloom no iba a ser sencilla. El mensaje estaba claro: no más contratos millonarios a grandes estrellas.

En su lugar se le han dado los mandos de la nave a un tipo capaz de encontrar ventajas donde otros no las ven. Un maestro que sabe explotar las ineficiencías del mercado y construir una organización eficiente y ganadora.

El objetivo número uno de Bloom en 2020, sobretodo una vez que el tema del coronavirus empezó a amenazar la temporada, era desprenderse del contrato de David Price y sacar algo a cambio de Betts. Eso es lo que se le pidió, y lo hizo.

Después de un año de aclimatación en el que la franquicia consideró que liberar masa salarial era lo más importante, Bloom debe empezar a imponer su sello. En 2021 se deben empezar a ver cosas distintas, tanto sobre el campo, como en los despachos.

Lo primero es confeccionar una plantilla que tiene huecos evidentes y algunas decisiones duras que tomar. Eso es a los que vamos a jugar en este artículo. Nos vamos a meter en la piel de Bloom y vamos a intentar confeccionar un equipo realista de cara al 2021.

Lo primero a tener en cuenta es que los Medias Rojas, pese a ser uno de los mercados más fuertes del país no quiere pagar el llamado impuesto de lujo. A día de hoy hay 36 peloteros en el roster de 40, Spotrac estima que los salarios de todos ellos (más contratos diferidos) ascenderán a unos $177 millones. Eso nos da unos 33 millones antes de pasarnos de los 210 que marcan el límite del impuesto sobre el balance competitivo (el impuesto de lujo en leguaje común).

Además voy a utilizar el tracker del portal MLB Trade Rumors como referencia a la hora de fijar el montante y la duración de los contratos ofrecidos a los peloteros que voy a “firmar”.

Vamos al lío… A hacer un fan fiction en toda regla…

Primera base

Una temporada de 162 partidos con Michael Chavis y Bobby Dalbec como principales opciones en esta posición se puede hacer muy largaaaaa. Chavis no ilusiona en absoluto mientras que Dalbec aún esta verde y tampoco parece que tenga un techo demasiado alto.

Parece imprescindible reforzar la posición ya sea vía traspaso o en la agencia libre. No es necesario buscar una solución para el largo plazo debido a que Triston Casas, el prospecto más ilusionante de Boston juega como inicialista. Se necesita un parche.

Mitch Moreland parece la decisión ideal. Conoce la organización, su defensa es más que buena y batea como zurdo (algo que no abunda en los Medias Rojas). Sus problemas ante los bateadores de su mismo perfil son de sobra conocidos, pero aquí es donde Dalbec entra en juego. El novato destrozó a los lanzadores zurdos el año pasado (wRC+ de 175). Ya sabemos que los Rays han recurrido a los platoons con bastante éxito, parece lógico que Bloom exporte el modelo y un Moreland/Dalbec en primera genera garantías.

Firmamos a Mitch Moreland por un año y $4 millones ($29 millones disponibles antes impuesto de lujo).

Otras opciones: Carlos Santana, Eric Thames, Justin Smoak, Daniel Murphy, Jake Lamb.

Segunda base

Una posición que ha sido un quebradero de cabeza en los últimos años. Las lesiones crónicas en las rodillas de Dustin Pedroia han dejado la segunda base huérfana durante las tres últimas temporadas.

Después del experimento de José Peraza la idea de apostar por un de trio de bates un tanto sospechosos y sin una posición clara en el campo no tranquiliza demasiado. Chavis, Christian Arroyo y Yairo Muñoz pueden ser jugadores correctos, más por versatilidad que por calidad, saliendo desde el banquillo, pero están lejos de ser titulares.

Lo ideal sería ir a por un segunda base que diera cierta estabilidad a la posición en el medio plazo. Kolten Wong es una apuesta segura. Otro bate zurdo y un guante sobresaliente. Estamos hablando de uno de los mejores defensores de la liga.

Firmamos a Kolten Wong por dos años y $16 millones ($21 millones disponibles antes del antes impuesto de lujo).

Otras opciones: Cesar Hernandez, Joe Panik, Jason Kipnis.

Campocorto

Xander Bogaerts

Tercera base

Rafael Devers y punto.

Jardines

Aquí es donde toca hacer encaje de bolillos y donde las cosas se ponen raras. Hace dos años se hablaba de que ese outfield formado por Betts, Andrew Benintendi y Jackie Bradley Jr. tenía potencial para ser uno de los mejores de la historia. Es posible que ninguno de los tres este en los Medias Rojas en 2021.

El primero en unirse a Betts en el club de los ex Medias Rojas ha sido Bradley. El jardinero central es agente libre y se estima que conseguirá un contrato de dos años y $16 millones. Es cierto que Boston valora mucho a Bradley, pero un parque pequeño como Fenway hace que su defensa no luzca en todo su esplendor y que esos 16 millones se antojen un tanto exagerados. Sin embargo, Bradley puede ser un jugador tremendamente valioso para un equipo que juegue como local en un estadio con mucho outfield que cubrir.

Benintendi se ha devaluado algo en lo últimos años, pero sigue teniendo cierto atractivo. Tiene rango para defender en el jardín central, batea para promedio, se embasa más que la media y tiene poder ocasional. Esta es mi fantasía como gerente general, así que lo voy a traspasar. Profundizaré más adelante en esta idea.

Sin Bradley y sin Benintendi nos encontramos con que Alex Verdugo, que va acumular bastante tiempo en el central es nuestro único outfielder. Va a tocar firmar a algún que otro jardinero. Empezamos con Yasiel Puig y Enrique Hernández. Ya hemos dicho que Bloom apostó por los platoons en Tampa, Puig promedia un wRC+  de 130 frente a diestros mientras que Hernández se va al 120 contra zurdos y aporta flexibilidad en defensa.

Adam Eaton es un veterano al que creo que aún le queda gasolina en el deposito y que podría desempeñarse en el jardín central en alguna ocasión.

Firmamos a Yasiel Puig por un año y $2 millones.

Firmados a Enrique Hernandez por un año y $3 millones.

Firmamos a Adam Eaton por un año y $1.5 millones.

Traspasamos a Andrew Benintendi (ya diremos más adelante a donde) y liberamos $6.6 millones ($22.1 millones disponibles antes del antes impuesto de lujo).

Otras opciones: Michael A.Taylor, Steven Souza, Kevin Pillar, Brock Holt, traspaso por Corey Dickerson o Mark Canha.

Rotación

Seguramente esta es la unidad en la que hay más margen de mejora. No hace falta volver a torturarnos con datos que nos recuerden lo horrorosos que han estado los abridores de los Medias Rojas. Lo pasado pasado está.

La primera decisión de Bloom a este respecto ha sido no ejecutar la opción de continuidad que había sobre Martín Pérez (un año y $6.85 millones). Algo que nos pillo a todos por sorpresa porque aumenta todavía más la lista de tareas pendientes de Bloom. Pérez ha demostrado ser un lanzador profesional y que puede ayudar a cualquier equipo. Él y Eovaldi como parte baja de la rotación no eran un mal punto sobre el que empezar a construir.

Es probable que Bloom considere que el mercado va a estar muy frío. Por poco más (o incluso menos) de lo que cobraría Pérez va a ser posible encontrar a lanzadores más ilusionantes.

De partida tenemos una rotación en la que únicamente hay un brazo completo y dos medios. El completo es Eovaldi, los dos medios son Eduardo Rodriguez, muy afectado por complicaciones médicas derivadas del COVID-19, y Chris Sale, que volverá de la Tommy John a lo largo del verano. Contar con cualquiera de estos dos en los planes parece un tanto arriesgado, por lo que resultaría necesario incorporar a tres o cuatro brazos.

Aquí va el que sería mi movimiento estrella si yo, Pepe Latorre, fuera el gerente general de los Medias Rojas de Boston. Mandaría a Benintendi, Matt Barnes y al novato Jeter Downs a Cleveland a cambio de Carlos Carrasco. Los Indians andan desesperados por liberar carga salarial, y Carrasco va a cobrar $12 millones ($14 en la última) en cada una de las próximas tres temporadas. Es evidente que van a escuchar ofertas. Benintendi es un tipo que le podría dar cierta estabilidad en unos jardines en los que no han encontrado ninguna continuidad. Barnes cobra seis millones menos que Brad Hand, el closer al que acaban de no renovar, y tiene experiencia en el puesto. Downs es el segundo mejor novato del sistema de granjas de Boston, lo que no es decir mucho, pero es lo suficientemente atractivo como para querer incorporarlo a tu organización.


Te puede interesar: ¿Qué hay en el sistema de granjas de Boston?


Si Carrasco está en el mercado son muchos los equipos que va a ir a por él. Y son muchos lo que podrían ofrecer un paquete de peloteros más atractivos. Pero esta mi fantasía personal, así que no se hable más.

Lo siguiente que hay que hacer es ponerle ojitos a Jon Lester. Hace ya seis años que el zurdo salió de Boston después de rechazar una extensión de contrato un tanto insultante. No obstante, Lester dijo que le hubiese gustado continuar en Boston y que hubiera rebajado algo sus aspiraciones económicas (no tanto como se creyeron en Boston) por continuar en los Medias Rojas. Sería bonito tenerle de vuelta. No es ni de lejos el lanzador dominante que fue una vez, la velocidad de sus lanzamientos ha ido bajando a medida que aumentaba su ERA (mal síntoma para un pitcher), pero aún puede ser útil si se le reserva un rol menos protagonista.

Toda rotación necesita tipos un tanto grises y trabajadores. Esos lanzadores que no ilusionan demasiado cuando oyes su nombres pero que necesitas para avanzar a través de una temporada de 162 juegos. Martín Pérez era uno de esos tipos, Anthony DeSclafani es otro. Un abridor que no ha llegado al tope de su potencial y que ha dejado momentos interesantes. La sensación es que aún hay margen para que mejore un K/9 que de momento ha sido discreto pero que combinado con un control correcto y con una velocidad que ha subido en las dos últimas temporadas le puede dar mucho.

Llegó el momento de poner un poco de picante. Robbie Ray es un abridor indescifrable. Capaz de lo mejor y de lo peor. Ha llegado a la agencia libre después del peor año de su carrera, y eso le va a costar algunos millones. Es una máquina de lanzar ponches y dar bases por bolas. Ese es su sino, su virtud y su condena. La sensación es que los Dbacks no han sido capaces de tocar las teclas apropiadas para encontrar su mejor versión, pero merece la pena correr el riesgo y ver si Bloom y compañía son capaces de arreglarle. Contar con el Ray de 2017 puede marcar las diferencias en cualquier rotación.

Traspasamos por Carlos Carrasco. Tres años y $38 millones ($10.1 millones disponibles antes del antes impuesto de lujo).

Firmamos a Jon Lester por un año y $4.5 millones ($5.6 millones disponibles antes del antes impuesto de lujo).

Firmamos a Anthony DeSclafani por un año y $4 millones ($1.6 millones disponibles antes del antes impuesto de lujo).

Firmamos a Robbie Ray por un año y $6 millones (incurrimos en el impuesto de lujo por -$4.4 millones).

Otras opciones: Matt Moore, Chris Archer, Rick Porcello, J.A. Happ, Garret Richards.

Bullpen

Los bullpens son unidades difíciles de medir antes del inicio de una temporada. Lo que parece una fortaleza se puede convertir en un problema si la rotación se deshace y tus dos relevistas más importantes pierden control. El bulpen de los Red Sox estuvo mal en 2020, pero una culpa importante del asunto radicó en el desbarajuste de la rotación. Unos abridores que brillaron por su ausencia obligaron a que los relevistas asumieran muchísimas responsabilidades. Y de esos polvos llegan estos lodos…

Boston ya traspasó a Brandon Workman y a Heath Hembree a los Phillies el año pasado. Si a eso le añadimos mi traspaso de ficción de Barnes a los Indians nos encontramos con que los Medias Rojas han perdido a tres de sus relevistas más importantes de los últimos años.

Hay que reemplazarlos con brazos desarrollados dentro de la organización (Josh Taylor, Darwinzon Hernández…) o con traspasos y/o contrataciones de perfil bajo. En eso se le presupone a Bloom un talento especial y en ello debemos confiar. En 2020 ya demostró sus habilidades al hacerse con Phillips Valdez, un novato de 28 años del que nadie había oido hablar y que cumplió muy por encima de lo esperado. Ese debe ser el camino.

Nunca me ha seducido la idea de fichar o traspasar por relevistas caros que vienen de hacer las dos o tres mejores temporadas de su carrera. Los relevistas tienen, por norma general, carreras cortas e irregulares. Apostar por alguien que viene de firmar buenas actuaciones es jugársela a la ruleta rusa de la regresión.

Hay que confiar es que Bloom sea capaz de reproducir en Boston lo que hizo en Tampa. Un bullpen dinámico sin roles fijos y con brazos un tanto desconocidos que se complemetan a la perfección. Es casi seguro que va haber bastantes nuevas caras en esta unidad, pero resulta imposible ponerles nombre.

Traspasamos a Matt Barnes (a los Indinas) y liberamos $4.7 millones ($0.3 millones disponibles antes del antes impuesto de lujo).


Pues así quedaría mi roster (de 40)…

Catchers: Christian Vazquez, Kevin Plawecki,

Infielders: Mitch Moreland, Kolten Wong, Xander Bogaerts, Rafael Devers, Bobby Dalbec, Michael Chavis, Dustin Pedroia, Christian Arroyo,  Jonathan Araúz.

Jardineros: Álex Verdugo, J.D. Martinez, Yasiel Puig, Kike Hernández, Adam Eaton, Yairo Muñoz.

Abridores: Chris Sale, Eduardo Rodriguez, Carlos Carrasco, Nathan Eovaldi, Nick Pivetta, Robbie Ray, Jon Lester, Anthony DeScalfani.

Relevistas: Ryan Brasier, Colten Brewer, Darwinzon Hernandez, Tanner Houck , Chris Mazza, Josh Taylor, Phillips Valdez, Marcus Walden, Ryan Weber.

Newsletter DosUnoSiete

Conviértete en Insider y recibe los mejores contenidos gratis en tu email