El establo de los Rays

Ha habido pocas unidades en la historia del béisbol que hayan despertado tanto análisis como el bullpen de Tampa. Ese grupo de relevistas que Kevin Cash ha bautizado como el establo de los Rays.

El establo de los Rays

Establo, del latín stabŭlum, lugar cubierto en que se encierra ganado para su descanso y alimentación. Pero el establo de los Rays, el establo de Kevin Cash, es:

En un rivalidad que apunta a legendaria, y con los Rays dejando a los Bombarderos del Bronx en evidencia, Kevin Cash aprovechó una situación ya muy enquistada con los Yankees para provocar una dinámica muy positiva en su equipo y construir desde su mayor fortaleza: el bullpen.

Kevin Cash se ha convertido en una estrella del rock, en un trilero, un mago de los analytics y del leverage index. Pero también es un managers que sabe pulsar las teclas adecuadas para sacar el máximo de su equipo.

El bullpen de las mil caras

  1. Blake Snell, zurdo que lanza desde arriba con stuff de ace, rectas a 97 mph que mezcla con tres lanzamientos secundarios con una perfecta tunelización que Snell trabaja hasta la extenuación, muy a sabiendas de que el comando de sus lanzamientos no es el mejor y que vive el engaño y del escapismo.
  2. John Curtiss, lanza desde los tres cuartos, más hacia la una y media del reloj, 95 millas que mezcla con el slider desde el lado derecho del montículo, consciente de que no tiene muchos argumentos para ser profesional sino limita el contacto de calidad.
  3. Ryan Thompson: diestro submarino con la más rara de las combinaciones, un sinker de 91 mph y un slider. Incluso él es incapaz de saber lo que lanza, practicando el escapismo con la destreza del mismo Harry Houdini.
  4. Aaron Loup lanza de zurdo por el otro lado, con un sinker de 87 mph y corta la bola desde un punto de lanzamiento totalmente inusual.
  5. Diego Castillo tiene un texto en este artículo porque es una de las estrellas del establo, lanzando duro su sinker, y haciendo fallar a los bateadores sacando el pie inusualmente cerca de la primera base.

Este artículo de Mike Petriello, que debes de leer, ¿por qué?

RAYS PUNTOS DE LANZAMIENTO DIFERENTES

Fuente: mlb.com

Porque el nivel del periodismo americano en el béisbol es absurdo. Y lo es en el mejor de los sentidos. Un cuidado del detalle, un búsqueda de todo aquello que hay detrás del iceberg que representa un partido de béisbol que hace de nuestro deporte algo muy especial. Se disfruta tanto como fanático, como de forma extrema si eres analista y recorres el camino de la mejora extrema para no quedarte atrás en una rueda que no para de girar.


Como los Rays te atacan desde cualquier ángulo o perspectiva, por Mike Petriello


Las gráficas nos muestran los puntos tan diferentes en los que sueltan los lanzadores de los Rays sus «balas». Han hecho de la diferencia una gran virtud que complica sobremanera los planes de partido de los demás equipos. Una de las cosas que más influyen en que un lanzamiento se comporte de forma diferente es el ángulo desde el que es lanzado.

Los lanzadores que sueltan la pelota desde más desde arriba te atacan desde el movimiento vertical de sus rectas de cuatro costuras y el quiebre de las curvas; luchan mejor contra la gravedad y atacan con poder a los bateadores.

Los lanzadores más submarinos consiguen todo lo contrario; te atacan en las esquinas bajas de la zona con el movimiento horizontal de unos lanzamientos que carecen de la velocidad de los pitcheos más dominantes, pero que hemos visto que utilizados de la forma adecuada pueden ser igual de eficaces.

Como todo en la vida, los Rays han hecho de la diferencia una virtud y aprovechando talentos tan diferentes «han sido capaces de dominarlo a todos».

 

Diferentes ángulos de lanzamiento del bullpen de los Rays

Fuente: Statcast y @MikeTampellini

 


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El efecto Nick Anderson

Vengo diciendo que el mejor pitcher del béisbol a día de hoy es la combinación de Glasnow, Anderson y Castillo, que te pueden lanzar un partido con stuff 80, de forma muy diferente y que en cuanto tengan el mayor atisbo de dificultad pues eso, tienen la mejor defensiva de la MLB o el fireman necesario para solventarlo, haciendo fácil lo que nadie ha sido capaz de hacer.

No sé si es la gerencia. Esa herencia de Friedman que Neander ha sido capaz de masterizar, si es la maestría de Cash o que tomar este tipo de decisiones en un ambiente de menos presión es más sencillo. Pero cuando Cash pone a calentar a Nick Anderson, «el que se puede argumentar que es el mejor relevista del béisbol en la actualidad», el mensaje que manda al otro equipo es claro: sólo tienes esta oportunidad. Anota ahora o muere.

No es real, y parece que a Nick Anderson se le está acabando la gasolina. Mucho hard hit para un flyball pitcher, que por puro uso excesivo está sufriendo. Pero está sufriendo desde la grandeza del que destroza los nervios del manager rival en la cuarta entrada del partido decisivo o cuando simplemente ejerce como cerrador. Intimidando al contrario con el simple hecho de levantarse en el bullpen y empezar a estirar.

A Nick Anderson esto no se lo van a pagar. Vamos, Tampa no lo va a hacer. Y en tiempos en que los jugadores se quejan continuamente por los roles que se les asignan en el béisbol moderno, en Tampa todos están en la misma página y creen en el plan. Y por eso el bullpen crece en cada partido, porque la fuerza del bullpen es la manada, quiero decir del lobo.

Que un saco de bolas como Fairbanks luzca cada día más dominante tiene coherencia con su mensaje: «Que me hayan utilizado en diversos roles que ha ayudado a crecer como jugador y a estar cómodo en estas situaciones».

Este bullpen de Tampa es barato en cuanto a inversión en salarios, pero hay ciertos movimientos magistrales y costosos en valor de activos que reflejan que Tampa va un paso por delante.

  • Tampa traspasa a un prospecto muy interesante como Nick Solak por un relevista como Peter Fairbanks
  • Tampa aprovecha la profundidad de su farm system para traspasar por Nick Anderson, el relevista más dominante del béisbol por Jesús Sánchez, un novato con muchos problemas de pitch recognition y un relevista con los pLI’s absolutamente manipulados que sólo había rendido en el rol de opener, como Ryan Stanek. «Aplauso y ovación cerrada de todas las gerencias de la Americana para Derek Jeter y los Marlins…»
  • La intuición de que en Emilio Pagan, una de las piezas fundamentales de su bullpen en 2019, se había roto algo y que se podía prescindir de él. Evidentemente no pienso que en todos estos movimiento salgna cara porque los Rays sean más listos que nadie o hagan cosas raras. Pero oye, igual es mejor pensarse no hacer muchos tratos con esta gente.

El efecto Diego Castillo y la SIERA

SIERA viene a significar Skill-Interactive ERA y es una estadística que surge en una clara huida hacia delante de todos aquellos que sabemos que la ERA en si misma explica muy poquito de lo que ocurre en un juego de béisbol.

Pues para no enrollarme y sin meterme en matemáticas, que aquí no son básicas, la SIERA le da todavía más importancia a los Strikeouts que el FIP si cabe; contextualiza la bases por bolas relativizándolo en cuanto a cuando y cuantas, y juega con la variable de la bolas que se ponen en juego (BABIP) como algo difícil de controlar, muy en las manos de los dioses del béisbol o de la excelsa defensa de los Rays.

Ya hemos explicado «el efecto Nick Anderson» y ahora vamos a estudiar otro fenómeno: «el efecto Diego Castillo».

Castillo es un gran relevista que está jugando al filo de la navaja. Que un lanzador, por bueno que sea, tenga un patrón en el que consigue eliminar el 100% de los corredores que hereda en las bases de los anteriores pitchers,  es difícil de entender e imposible de sostener. Pero lo es aún más cuando Castillo no es el lanzador más controlado, pero parece cómo que nunca tuviera que pagar por este pecado. Sus k/9 son buenos, pero no están en la élite.

Juzgar a un relevista por sus actuaciones en playoffs me parece injusto. El tanque de combustible de Diego Castillo está con la luz encendida desde hace rato. Pero es que la SIERA no quiere a Diego Castillo, porque es un lanzador con cierto descontrol y que ha vivido de una limitación de los daños en el contacto permitido absolutamente insostenible.

Pero el efecto Castillo ha existido. Ha sido el segundo bombero que ha sido capaz de limitar daños y eliminar a todos, sí todos los corredores heredados en esta temporada hasta el famoso partido del bullpengate contra los Astros.

Y sí, a Diego Castillo no le van a pagar por su magia, o por lo menos los Rays no lo van a hacer.


El establo está cansado, luce mal algunas veces. La épica se pierde en exit velocities y al filo de una navaja que anuncia que el final está próximo.

Han salido con tanta frecuencia al auxilio de sus compañeros que están exhaustos. Pero, aunque los Dodgers ganen, porque para eso son el mejor equipo, está unidad permanecerá siempre en el recuerdo, en la famosa vida de la fama y dar por seguro que en la liga del copia y pega durante los próximos años todos los equipos intentarán construir su propio establo.

Pero no lo dudéis, el primer amor no se olvida y este bullpen es inolvidable y está en el Hall of Fame de nuestros corazones.

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