Crónicas de los Yankees. Análisis antes de la sobrerreacción

Series Mundiales o fracaso. Esas son las dos únicas posibilidades para los Yankees. Pero hacerse con el título no va a librar a la franquicia de un invierno movido en el que se van a tener que tomar decisiones muy importantes.

Crónicas de los Yankees. Análisis antes de la sobrerreacción

Crónicas de los Yankees. Análisis antes de la sobrerreacción o como complicarse la vida con el título de un artículo para decir que hoy empieza lo que importa realmente, la Champions del béisbol, y que muchas de las conclusiones que se saquen a partir de hoy tienen un sesgo evidente.

La temporada de los Yankees sólo puede acabar de dos formas. Con Series Mundiales o de manera muy fea. Puerta grande o enfermería.

Algunas de las conclusiones que hay que sacar para mi no las cambia octubre, donde los dioses del béisbol son caprichosos y nos seducen como sirenas que nos conducen al acantilado.

Payroll New York Yankees 2021

Si lo Yankees no saben algo que nosotros no sabemos, que explicaría el dispendio de 2020. Pues eso, que después de años de abrocharse el cinturón, y que me perdonen los seguidores de otros equipos, los Yankees en 2020 tiraron la casa por la ventana.

En cierto modo, bendecidos por una pandemia que les ha librado de una buena multa, más pronto que tarde resetear su preocupante situación en términos del Competitive Balance Tax será un objetivo prioritario. Y no es por dinero, es por como esta montado el negocio, y los Yankees son uno y no pequeño.

Yankees payroll 2021

Fuente: Spotrac

Visto así, Cashman tiene espacio para trabajar, pero muchas decisiones que tomar y de las que duelen.


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¿Es Gleyber Torres el shortstop de futuro de los Yankees?

Todos esperabais que la pregunta fuera: ¿Es Gary Sanchez el catcher de futuro de los Yankees?

Pero es que la respuesta a esa pregunta es evidente: NO. Y el cambio en la toma de decisiones de la gerencia evidencia el agotamiento de un ciclo por parte del receptor dominicano. Su talento es inmenso, pero es que su defensa, de la que aún se recuerdan algunas pass balls especialmente dolorosas, y la inconsistencia de su bate lo han llevado al hoyo. Se necesitaría un giro dramático de los acontecimientos para revertir la situación.

Pero no hay que tapar el sol con un dedo. La transición de Gleyber Torres al campo corto esta siendo difícil. Errores y falta de rango, o falta de rango que provoca errores, pero no se le ve cómodo y los números confirman lo que el ojo si ve.

En las métricas tradicionales los Yankees han sido un desastre a la defensiva. En las avanzadas están mejor, pero hablan de shifts y posicionamientos, lo cual casi habla mejor del departamento de analistas que de los jugadores.


La respuesta a esta pregunta es estructural. Renovar a DJ LeMahieu es la prioridad para todos. Hablo de gerencia y fanáticos, pero en cierto modo cierra la puerta a la vuelta de Gleyber a la segunda base, o pone en cuestión «el puesto de trabajo» de Luke Voit y Gio Urshela que han demostrado sobradamente que pertenecen al Bronx.

Renovar a DJ es un NO a Francisco Lindor, que más pronto que tarde va a estar disponible y no es una decisión para hoy. Estas estructurando el lineup para los próximos años y con la hipoteca de Giancarlo Stanton, una mayor flexibilidad en el roster es necesaria.


Tanaka, el playoff performer

Que James Paxton acaba contrato es relevante de cara a la próxima agencia libre y es irrelevante para los Yankees, que en cierto modo perdieron un trade que siempre pareció que habían ganado. La única posibilidad es que el southpaw accediera a firmar un contrato de un año con intención de restablecer su valor, pero es un escenario altamente improbable.

Masahiro Tanaka siempre ha jugado bien en los playoffs. El problema es que el declive de CC Sabathia le hizo asumir un rol, el de as de la rotación, que le queda grande. Pero unos buenos playoffs de Tanaka, respaldando el trabajo de Gerrit Cole, serían el escenario normal, porque son las cosas que acostumbra a hacer el nipón cuando los focos más alumbran.

Precisamente, sólo una actuación desastrosa en playoff puede acabar con esta narrativa, veremos.

Masahiro siempre ha estado muy a gusto en los Yankees y el escenario económico-deportivo más razonable es ofrecerle a Tanaka 3 0 4 años a un montante razonable (3 años x $18 millones+1 con incentivos).

Rotación 2021: Cole, Luis Severino (volvería a mediados del próximo año), Tanaka, Jordan Montgomery, Deivi GarciaClarke Schmidt.

Evidentemente los Yankees han hecho todos los cálculos para que no se activara la vesting option de J.A. Happ por un monto de 17 millones. El problema, bendito problema, es que entre enfados y reproches, el zurdo ha recobrado su forma, la que hizo que se le firmara ese contrato y entra en playoff con un rol importante y no le va a faltar trabajo el próximo año. No sería una locura firmarle un año más por una suma más razonable e incluso valorarle como una alternativa a Tanaka si los Yankees no están cómodos dándole al japonés 3 o 4 años.

Múltiples arbitrajes

Aaron Judge entra en su segundo año de arbitraje, habiendo percibido en el primero $8,500,000 y en este tipo de jugador la subida va a ser grande. La decisión de los Yankees es muy complicada, y sinceramente no hay ninguna buena. Ir año por año refleja una falta de confianza y te acerca a la agencia libre a la que Judge llegaría con 30 años y sinceramente tendría poco sentido firmarle un contrato a largo plazo con su historial de lesiones llegado ese momento.


El paso más lógico con Aaron Judge sería buscar un acuerdo por 6 años en los que el jugador percibiría seguridad y confianza y los Yankees se asegurarían a su cara más reconocible (6 años x $20 millones).


El caso del bajo rendimiento de Gary Sanchez y me atrevo a decir del ruido insostenible que genera a su alrededor se agrava porque aunque sigue en arbitraje, ya pasaría a cobrar unos $9 millones. Al final, el jugador puede poner unos números en la mesa a la altura de los mejores catchers en la historia de este deporte, y para su abogado ganar ese arbitraje sería un paseo.

Si la decisión es traspasar a Gary Sanchez y moverse en otra dirección lo que tengo claro es que la solución a largo plazo no puede ser Kyle Higashioka, ni por calidad, ni por durabilidad.

Ahora todos estáis pensando J.T. Realmuto. Error. No los puedes tener a todos. No puedes pagar a todos. No puedes querer firmar un año a Patrick Corbin y querer fichar al año siguiente a Gerrit Cole. Meter todo ese dinero en Realmuto, un catcher excepcional pero ya en sus 30, es una hipoteca más. La gerencia es cuestión de timing y unas decisiones obligan a otras.


Diagnostico:

James McCann y Tyler Flowers son agentes y libres y pueden cumplir sobradamente en un lineup muy orientado al ataque. Ambos te pueden pedir un contrato parecido al que consiguió Travis d’Arnaud. Con la escasez en el mercado de receptores,  dos años por un monto anual de $8 millones parece razonable.
Por otro lado un traspaso con Cincinnati Reds por Curt Casali o Tucker Barnhart sería una idea más económica; jugadores con tiempo de control por parte de la organización y excelentes métricas defensivas. Traduzco, menos coste económico, pero un novato muy bueno iba a ser el precio.


El núcleo del Next Man Up va a dejar de ser barato y entran todos en arbitraje, una situación en la que por ejemplo Luke Voit y  Gio Urshela se han hecho merecedores de una sustancial subida en sus emolumentos.

Los albatros

Pasan los años y la posibilidad de traspasar uno de los mayores albatros de la historia del béisbol como el contrato de Giancarlo Stanton se acerca al suceso imposible por la incapacidad del jugador de permanecer sano. Lo digo a sabiendas de que puede ser el MVP de las Series Mundiales a golpe de HR y que es uno de los mejores atletas que ha jugado a este deporte.

El contrato de Stanton limita totalmente la capacidad de movimientos de Cashman, que es víctima de su propia trampa. La narrativa de que Judge y Stanton batirían todos los récords de HR de la historia de la MLB, fue posible, pero se siente improbable.

Sólo hay una forma de sacarse de encima a Stanton y es asumir parte del contrato y dar alguno de tus mejores prospectos, pero es un escenario difícil de manejar, que no es precisamente la especialidad de Cashman y en la que Andrew Friedman, de los Dodgers, ha sido un genio. Quitarse la grasa del roster es doloroso, pero necesario, y es el gran pero que le pongo a la gestión del gerente general de los Yankees. Hay que asumir pronto los errores y pasar página.


Un jugador con un contrato importante que no está cumpliendo con las expectativas es Adam Ottavino, que ha entrado en un profundo declive y cuyo rol está decayendo para un jugador que percibe 8 millones, «por ser relevista».

Os imaginaís un mundo en que los Rays le pagaran 8 millones a un relevista.

Su slider, y no es por falta de trabajo ha dejado de ser el maravilloso frisbie, que dobla las rodillas de los bateadores y ahora mismo cuando lanza el bueno de Adam el asunto se convierte en una práctica de bateo cara, demasiado cara. Lo dicho, pasar página y buscar soluciones.


Evidentemente, los Yankees no le van a pagar 10 millones a Brett Gardner por jugar el próximo año. Byout de 2,5 millones, error porque se le firmó un contrato inflado por la pelota con la que Billy Hamilton parecería un slugger. Otro error, en mi opinión, es que los Yankees se siguen tomando ciertas decisiones por jerarquías y con el corazón, y a veces hay que tomar decisiones de las que duelen.

Si el jugador quiere volver, las puertas abiertas, por supuesto. Pero lo tiene que hacer por una suma mucho menor y en un rol residual. La irrupción de Clint Frazier y que Mike Tauchman no tiene cesiones opcionales para las menores, complican el panorama.

Un extraño elemento llamado Clint Frazier

Para acabar y definir lo que son los Yankees como organización y lo que creo que hay que cambiar o mejor dicho mejorar, me voy a divertir.

Hay una esencia en los Yankees que me lleva a afeitarme porque hoy juego un partido de playoff.

Pero también hay algo de rancio en la organización que puede hacer que hoy los Yankees jueguen con Brett Gardner por encima de Clint Frazier. Y esas cosas me desquician. No es una idea del departamento de analistas, es un juego de rol.

Por qué Clint Frazier tiene que jugar

Fuente: Statcast

Parafraseando a Andrés Montes, y el chaval viene desde un contexto imposible y ha tirado la puerta abajo, un extraño elemento llamado Clint Frazier hoy tiene que jugar, simplemente porque:


Se lo ha ganado en el campo


 

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