La llegada de Charlie Morton demuestra la ambición de los Braves

El fichaje del ex pitcher de los Rays, unido al de Drew Smyly, demuestra que Atlanta quiere dar ese salto de calidad en 2021. Charlie Morton vuelve al equipo que lo drafteó.

La llegada de Charlie Morton demuestra la ambición de los Braves

La offseason de la Major League Baseball es un período totalmente distinto al que se puede presenciar en el resto de los cuatro grandes deportes norteamericanos, ámbitos en los que, cuando se inicia el proceso tan popular y que recibe el nombre de agencia libre, se produce una carrera sin control por parte de las gerencias a la hora de hacerse con todos los talentos posibles como si la gula, la avaricia o cualquier otro pecado capital se adueñara de esos directores generales.

Sin embargo, los responsables en las Mayores suelen ser mucho más calmados, no dejando que esos impulsos les hagan cometer una locura de la que terminen arrepintiéndose en las siguientes temporadas al encontrarse con un jugador que no rinde, al que hay que pagarle un salario desorbitado y que obstaculiza las maniobras futuras de cara a poner en liza un equipo competitivo.

De esta manera, se fomenta la pausa, la tranquilidad y la mesura a la hora de tomar las decisiones pertinentes en un proceso destinado a armar a la franquicia con las mejores piezas y también las más eficientes en términos de rendimiento-coste,

No le habléis de paciencia a Alex Anthopoulos.

El gerente general de los Atlanta Braves se ha mostrado muy agresivo en estos primeros compases de la agencia libre y como si se tratase de una cobra, ha ‘picado’ en lo que más le interesaba. Tenía una rotación joven y talentosa, pero que presentaba alguna que otra incógnita si quería aspirar a estar entre una de las mejores de su liga. Los refuerzoshan llegado, y no solo es más talentosa sino también más profunda.

 


 


 

Las rápidas adquisiciones en este período de calma chicha antes de la tormenta le ha permitido hacerse con los servicios de Drew Smyly por un solo año a razón de $11 millones. Pero la guinda al pastel ha sido el regreso a casa de Charlie Morton por una campaña y exactamente el mismo salario que tenía la opción contractual de los Tampa Bay Rays, que quizás han arriesgado pensando que podía regresar por  un salario menor y han salido trasquilados.

Lo que era percibido como una fortaleza en el arranque del 2020 acabó derivando en una clara debilidad por las lesiones del as Mike Soroka, la pifia en el fichaje de Cole Hamels y el desplome de rendimiento de ‘Folty’. Solo un giro de 180 grados (¿o era 360?) que llegó con la consagración de Max Fried como un pitcher de entidad y el fulgurante ascenso de Ian Anderson en el tramo final, acabó trasmitiendo una sensación mucho más tranquilizadora de lo que se pudo ver durante gran parte del año. Una buddy movie veraniega que podía perfectamente haberse titulado “Max Fried y unos chicos del montón”.

A saber, el aspecto que presenta la rotación de los Atlanta Braves no es la de un equipo cualquiera sino uno que puede aspirar a todo.

No olvidemos que estamos a finales del mes de noviembre y queda un largo camino por delante, pero ese plantel y la profundidad de armario que tiene la franquicia con Kyle Wright, Bryse Wilson y otras promesas en ascenso en la organización le puede permitir mirar de tú a tú, y sin tener que parpadear a cualquiera, incluso a los vigentes campeones.

La llegada de Drew Smyly puede ser algo más arriesgada, aunque los responsables del club se escudan en lo visto en 2020. Su recta mejoró 2.5 millas por hora y llegó a las 93.6. Se fue hasta un de 14.4 strikeouts por cada 9 entradas, élite absoluta, y su FIP fue de 2.01.

Nadie puede pensar que lo logrado por Smyly será sostenible en una campaña estándar de 162 partidos, pero los dirigentes creen haber encontrado algo especial en él. Con otro año transcurrido desde su Tommy John, parece listo para eclosionar y convertirse en el muy buen pitcher que aspiraba a ser.

Curiosamente, el mismo escenario que ocurrió con Charlie Morton.

Antes de postularse como uno de los mejores pitchers de los últimos años en época de playoffs, con una capacidad innata para rendir en esos partidos a vida o muerte como mostró frente a Houston Astros en las Series de Campeonato, Charlie Morton recorrió su particular via crucis en forma de lesiones e inefectividad a la hora de trasladar la promesa que hizo que los Braves les escogieran en la tercera ronda del draft de 2002, justo detrás de Jeff Francoeur y Brian McCann.

Fue en 2016, cuando estaba con los Phillies, cuando algo hizo click en Charlie Morton. Fue capaz de replicar la mecánica de lanzamiento del difunto Hall of Famer Roy Halladay y de esta manera le añadió movimiento y spin rate a la velocidad que ya poseía. 

Qué duda cabe que lo hecho hasta ahora por Alex Anthopoulos aka AA no van a ser los únicos movimientos del equipo de Georgia. Él, y nadie mejor que él, sabe de las carencias que tenía el equipo en 2020 y las necesidades que hay que cubrir de cara a la nueva temporada. Empezando por la continuidad o no de Marcell Ozuna y un plan B en el caso de su marcha y sin olvidarnos de un bullpen que necesita refuerzos aunque hay muchas buenas opciones en el mercado.

Lo que está claro, es que ese salto cualitativo que el club espera dar y que se pudo vislumbrar durante los cuatro primeros encuentros de las Series de Campeonato ante Los Ángeles Dodgers, toma cuerpo con estas maniobras, pero el camino será largo y arduo.

Aunque se inicia con optimismo…

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